viernes, 3 de septiembre de 2010

CARLOS DI FULVIO

CARNE DE CAÑÓN

Esos fuertes y fortines,
los mojones fronterizos de nuestra incipiente patria,
hogar para muchos hombres,
destierro para otros tantos,
la cárcel de aquel hispano conquistador conquistado
espía el fin de los indios
por sólo vengarse de nuestra libertad proclamada.
Ya no abundan los morenos,
los infantes de la guerra;
los diezmaron los ingleses
y el grito de independencia.
Por eso tal vez ahora
falte carne de cañón para enviar a las fronteras.
Serán gauchos esta vuelta los bocados de la muerte,
hijo de la mala suerte de una india y de un heraldo.
No culpen tu desarraigo familiar ni su calvario
si los dos te abandonaron,
si los dos te proclamaron ave errante del desierto,
justo es que remontes vuelo
y que no confíes en nadie.

Batallones de morenos no hay más
para carne de cañón y luchar;
sólo queda algún mocito betún
rejuntando de poquito algún real.
Quiero comprar mi libertad,
libertad, libertad, libertad.

Mi abuelo ha sido un esclavo
que vino en un barco,
lo trajo el obispo Trejo
remando, remando.

Batallones de morenos no hay más
para enviar a la frontera y luchar.
- Mi padre ha muerto luchando,
fue infante mulato.
- También tu madre mulata
ha muerto lavando.
- ¡Pobre patrón, sus 30 real!
- ¡Libertad, libertad, libertad!

Batallones de morenos no hay más;
nadie sabe a quién le puede tocar
de marchar a la frontera y vivir
o morir de algún lanzazo y sin paz.
Lo ha de llamar el juez de paz;
la partida se lo llevará.

Así se lo llevaron a Fierro,
mintiendo, mintiendo
que volvería en un tiempo;
no es cierto, no es cierto.

Batallones de morenos no hay más
y los gauchos desertando se van.
Su premio ha sido una tunda
rotunda de palos.
Si no, que desmienta Fierro
cantando, cantando.
Lo que pintó este pincel
nunca más lo podrán despintar.


RUMBO AL COLORADO

Fuerte Argentino de la Bahía Blanca
o Huecuvú Mapú, el país del diablo.
Su salitre es la continuación del mar
y todo su alrededor es lejanía.
Por allí pasó Rosas en compañía
de Francisco Sosa, Pacheco, Pedro Ramos.
Su rumbo: las márgenes del Colorado,
y su destino: el Médano Redondo.

La Guardia del Monte solita ha quedado.
Con Pacheco y Ramos rumbo al Colorado Juan Manuel se va.
Vicente González "Carancho del Monte":
usted no se asombre, recuerde mi nombre si no vuelvo más.
Facundo Quiroga "Tigre de los Llanos",
Huidobro y Aldáo por otro costado me habrán de cuidar.

A la infantería, ... carabinas,
la caballería dos... armó.
En varias carretas cargó a las mujeres
y un buey artillero arrastraba el cañón.
Ahora que somos varios veremos lo que sucede,
no han de ser mujeres los que esta vuelta van a llorar.
Oreja cortada o caballos patria,
juntados a prepo por un juez de paz,
que fue panadero y también fue pulpero,
por lo visto arriero, hombre muy capaz.
Ahora que somos varios veremos lo que sucede.
Sable, chuza y bola en el desierto se medirán.

Con mucha seguridad decía Rosas
que al otro marzo la expedición volvía.
Las Valchetas, Choele Choel, Aucá y Mahuida,
fue el triunfo del ejército que partió hacia la austral rivera del Colorado;
de allá vino don Rosas condecorado luciendo sobre su pecho una medalla,
sabemos que fue por corajudo.

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