sábado, 4 de septiembre de 2010

JULIÁN CÓRDOBA

1. CANCIÓN CHACHISTA
(canción)

recitado:

El 8 de junio de 1870 pocas personas acompañan los restos de don Felipe Varela, al cementerio de Tierra Amarilla, allá en Chile. A sus 51 años, perseguido y denigrado en vida, silenciado y difamado injustamente después de muerto, ha de entregar su cuerpo gastado a la tierra que amó.
Felipe Varela luchó toda su vida para hacer realidad el sueño de tantos otros revolucionarios de entonces: el de la unidad americana en una patria grande, desde la Colombia de Bolívar hasta el Chile de Manuel Rodríguez; desde el Perú inca, hasta el Uruguay de Artigas.
Para él no hubo exilios dorados ni vejez apacible; sí hubo pobreza y persecución hasta su muerte. Su falta fue no haber rendido su espada a los entregadores de entonces.
Varela encarna hoy como ayer esta lucha no concluida por la Patria Grande.
Nacido en Huaycama, cerca de Catamarca, en 1819, a los veinte años andará guerreando junto al Chacho contra Rosas y los intereses oligárquicos del puerto. Pero pronto también ha de comenzar el peregrinaje de tantos otros, de antes y de ahora, el del exilio.
Chile será el refugio donde ha de madurar sus ideas junto a Alberdi, y de allí volverá al frente de sus gauchos, hecho viento y furia, a luchar por el derecho y la dignidad de las provincias.

cantado:

No podrán Mitre y Sarmiento
con todo este descontento
ni la culta Buenos Aires
con su puerto y su comercio

Anda la sombra del Chacho
sangrando en el llano abierto
abonando la semilla
del antiguo compañero

De Mendoza a Tucumán
de Córdoba a Catamarca
el pensamiento de Alberdi
se agita de casa en casa

El puñal del unitario
se mellará en las provincias
porque los gauchos lo quieren
aunque dude José Urquiza

Felipe Varela viene
Felipe Varela va
donde su caballo pasa
anda un viento de libertad

Dicen que se va a Entre Ríos
Dicen que va al Paraguay
a luchar por la justicia
junto a un bravo mariscal

Felipe Varela viene
Felipe Varela va
va, va, va...


2. CIELITO MONTONERO
(cielito)

recitado:

Estando en Chile, don Felipe Varela se siente llamado a reemplazar al Chacho Peñaloza, pero carece de medios para enfrentar a la prepotencia mitrista que se adueña del poder para someter a las provincias. Sin embargo habrá de volver a ponerse a la cabeza de los chachistas, para combatir a los hijos mercaderes de la culta Buenos Aires. Él no pecará de excesiva buena fe como su sacrificado jefe, tampoco reducirá todo a una lucha defensiva como aquél. Ha de comenzar desde allí para estableces contactos para preparar el contraataque, al tiempo que el noroeste está siendo arrasado por las fuerzas conquistadoras.
Varios intelectuales denuncian la barbarie desplegada desde la primera expedición, 1861, hasta ahora, en 1865, en que la resistencia provinciana ha sido quebrada.

cantado:

Adónde vas patria mía
tan joven y ensangrentada
por Sarmiento y Paunero
Sandes, Campos e Irrazábal
Las provincias pobrecitas
arrasadas y quemadas
y estos porteños cipayos
que quieren vender la patria
y estos porteños cipayos
que quieren vender la patria.

Dicen que son poca cosa
mis cobijas y mis mantas
que los tejidos ingleses
son mejores en su trama.
Traen todito de Europa
porque es civilización
bloquean todos los ríos
dicen que es por la Nación
bloquean todos los ríos
dicen que es por la Nación.

Mayo revolucionario
de 1810
cuánta sangre derramada
pa´ enriquecer al inglés.
Vivan Moreno y Dorrego
y el sueño del gran Bolívar
que junto a don José Artigas
campearon la libertad
que junto a don José Artigas
campearon la libertad.


3. HEROICA PAYSANDÚ
(vals)

recitado:

En 1867 se negocia en la punta de Rosario la Triple Alianza entre Mitre, los colorados uruguayos y el Imperio del Brasil, con la intervención del embajador inglés Thompson. Roto el equilibrio rioplatense por la agresión brasilera al Uruguay, al mariscal López no le queda otra alternativa que declararle la guerra, para evitar una encerrona. El jefe paraguayo ofrece una alianza a Urquiza para enfrentar a las fuerzas imperiales y oligárquicas, junto a los blancos uruguayos.
Pero el héroe de Caseros, cada vez más enredado en los negocios ganaderos, con los porteños dirá que aún no es tiempo.
Varela, al enterarse en mayo del ´65 de que ha estallado la guerra contra el Paraguay, marcha desde Copiapó para llegar en sólo catorce días al Rosario, camino de Entre Ríos a ponerse en contacto con su equivocado jefe.
Pensamientos trágicos deben haber acompañado su retorno. La España, retrógrada, agrede al Perú y Chile. Un sentimiento fraternal recorre el aire americano arropado con las ideas del gran Bolívar, que también colmará el espíritu de los argentinos como Hernández, Guido Spano, Tomás Guido y tantos otros. Creada la filial argentina de la Unión Americana, ésta pedirá la convocatoria de una asamblea nacional para condenar la intervención foránea. Pero Mitre no accederá, apartándose así del ideal sanmartiniano, y accederá sin embargo a las influencias inglesas y del enemigo brasilero, para lanzarse en contra del hermano pueblo paraguayo, la mirando con complicidad y venal complacencia la destrucción del pueblo de Paysandú.

cantado:

Heroica Paysandú yo te saludo
a la manera de Gabino Ezeiza
temblaron tus mujeres y los niños
bajo un fragor de bombas brasileras.

¿Dónde vas Telmo López, José Hernández?
¿adónde irán Juan Sáez y Guido Spano?
A pelear junto a otros federales
contra los entreguistas unitarios.

Brasil, los colorados y el mitrismo
impregnaron de muerte aquél diciembre
cayó el gobierno blanco del gauchaje
frente a un José Urquiza indiferente.

Allá en el norte está Solano López
con la mirada puesta en sus hermanos
están cercando el suelo paraguayo
la codicia insaciable del tirano

No quieren Inglaterra y sus secuaces
que sea progresista y soberana
sin latifundio y mezquinos cipayos
ejemplo de la Unión Americana

Heroica Paysandú yo te saludo
a la manera de Gabino Ezeiza
ya van para dos siglos de la afrenta
y la historia aún se miente en las escuelas
ya van para dos siglos de la afrenta
y la historia aún se miente en las escuelas.


4. ALLÁ EN BASUALDO
(chamamé)

recitado:

Al llegar a Basualdo a la cita con Urquiza, Varela ha de contemplar el real sentimiento de los gauchos entrerrianos, convocados para la guerra fraticida. Miles de paisanos desertan dejando débil y solo al jefe entrerriano.
La guerra de Mitre no es la de ellos: para los pobres paisanos es más compatriota un paraguayo o un blanco uruguayo que un mitrista porteño o un brasileño.
Por todo el país se extiende el repudio a la política de Mitre, que va a hacer la guerra en nombre de los principios que los apóstoles del librecambio propugnan. Sólo a la fuerza se producen los reclutamientos. Desde Catamarca informan que el gobierno ha mandado a construir doscientos grillos para los voluntarios catamarqueños que mandan a la guerra contra el Paraguay. “Le mando los voluntarios, devuélvame las maneas”, dirá Taboada, gobernador de Santiago, para la historia.

cantado:

Varela pasó a Entre Ríos
con rumbo a San José
no sabe que el gran caudillo
no piensa y lucha como él.

Mitre y Urquiza se unieron
se niega López Jordán
a luchar contra el gran pueblo
del arisco Paraguay

Ocho mil hombres tenía el traidor
ocho mil hombres al norte van
y allá en Basualdo tres mil serán
los que desertan de su misión

Soy montonero, traidor no soy
dice la voz popular
si es contra Mitre voy a pelear
no contra el pueblo del Paraguay

Mitre y Urquiza se unieron
se niega López Jordán
a luchar contra el gran pueblo
del arisco Paraguay

La lucha por los vecinos
será americana luz
del río Bravo hacia abajo
hasta los hielos del sur.

Ocho mil hombres tenía el traidor
ocho mil hombres al norte van
y allá en Basualdo tres mil serán
los que desertan de su misión

Soy montonero, traidor no soy
dice la voz popular
si es contra Mitre voy a pelear
no contra el pueblo del Paraguay


5. CHAYA DEL REGRESO
(chaya)

recitado:

En 1866, en los primeros meses de este año, Varela permanece en Chile, donde robustece sus convicciones americanistas, ante los sucesos del Pacífico y el bombardeo español a Valparaíso.
Una ola de fervor revolucionario se expande entre los pueblos, y que no se veía desde tiempos de San Martín y Bolívar.
Varela va y viene entre Bolivia, Chile y Buenos Aires, tratando de establecer alianzas, para luchar contra el mitrismo agresor del Paraguay e impulsar la unión americana. Mientras estos intentos ocurren, se publica en Londres el acuerdo secreto que dio base a la Triple Alianza, destinada a repartirse el Paraguay entre los aliados, y al mismo tiempo, servirle descaradamente de cabeza de puente al expansivo comercio inglés.
Desde los valles andinos, lanzará su Proclama a las Provincias, arenga esta que condenaba a Mitre por sus violaciones a la Carta Constitucional, por las humillaciones a las provincias por sus esbirros: Sarmiento, Sandes, Paunero, Campos, Irrazábal y otros dignos de su jefe.
En los primeros días de enero del ´67, y con sólo cuarenta hombres, Felipe Varela comienza nuevamente su gloriosa marcha a través del noroeste. La estrella de la causa federal está en el punto más alto de su efímera gloria.

cantado:

Allá viene don Felipe
camino del arenal
en la unidad americana
que supo tu ave montar
allá viene don Felipe
camino del arenal.

Cuarenta jinetes vienen
de Chile y a Jáchal van
la América toda tiene
de don Felipe el ideal
cuarenta jinetes vienen
de Chile y a Jáchal van

Esta es la chaya guerrera
para cantarla y pedir
que mil Varelas más nazcan
para poderla seguir
esta chaya es montonera
para cantarla o morir

recitado:

Esta chayita riojana
que huele a revolución
trae un sueño montonero,
su pobreza, su valor.
Allá vienen, Chacho, hermano,
esos criollos de verdad
Juan Videla, Viñas, Arias,
Juan Rodríguez, hermanos Sáa

cantado:

Esta es la chaya guerrera
para cantarla y pedir
que mil Varelas nos nazcan
para poderla seguir
esta chaya es montonera
para cantarla o morir


6. CRUZANDO LA RAYA
(chacarera)

recitado:

En Cuyo, la revolución de los colorados del 9 de noviembre de 1866 se expande bajo el liderazgo de los compañeros de exilio de Varela: Juan de Dios Videla, Felipe y Juan Sáa, bajo la dirección de Carlos Juan Rodríguez como jefe político. Todos están liderados por el coronel catamarqueño, antiguo héroe de Caseros y lugarteniente del esquivo Urquiza. Enarbolando la bandera federal y popular, se lanza a la lucha, después de ser recibido como liberador en Jáchal. Varela asume la tradición del Mayo revolucionario, y no la del simple golpe pro-inglés de los comerciantes del puerto; de la gesta libertadora de San Martín, repudiando la política europeizante de Rivadavia, y la del nacionalismo ganadero de Rosas, por ser otra forma de unitarismo.
Los ranchos quedan vacíos al paso de las montoneras, todos los hombres se sumaban a la causa voluntariamente. Nicolás Agüero dominará lo que es la puerta de Paclín, El Alto, hasta Alijilán, en acuerdo por ese entonces con el general Navarro, quien luego cambiaría de opinión, seducido por los consejos de Taboada. Mientras tanto Argüello prepara junto Castro Boedo la rebelión salteña desde su reducto chileno, a veces, y boliviano, en otras.
Al llegar a Chilecito, una sucesión de triunfos jalona el paso de Varela y sus hombres. Su lugarteniente, Estanislao Medina, derrotará a las tropas de Melitón Córdoba en Tinogasta, y la huida de los cancerberos mitristas de La Rioja, Famatina, Guandacol y otros pueblos, dejará en manos de la montonera todo el Noroeste desde Jáchal hasta Santa María en dos meses de campaña.
Y allí en Chilecito, cuatro mil hombres se reúnen bajo su mando, comandados por Elizondo, Severo Chumbita y Santos Guayama, Aurelio Salazar, Carlos Ángel y los vallistas de Catamarca.
Varela parte con esta formidable fuerza hacia Catamarca, para continuar su campaña hacia el norte y expandir la triunfante revolución federal que vive su momento más alto.
En cuatro meses ha logrado dominar buena parte del noroeste en base a coraje, apoyo popular y sorpresa. Pero el tiempo opera en contra de ella, porque el mayor poderío económico de Buenos Aires se traduce en una formidable superioridad bélica.
Las provincias sistemáticamente desangradas y debilitadas desde hace más siglo y medio, carecen de recursos suficientes para tornar victorioso el coraje de sus gauchos.
Así, el 1º de abril de 1867 los revolucionarios sufren el primer descalabro militar. Varela no conoce aún la derrota de sus compañeros, cuando hallándose en marcha hacia Catamarca recibe noticias de que Taboada se encuentra en La Rioja, a sus espaldas.

cantado:

Anda en los cerros, Varela
lo acompaña don Juan Sáa
en esta lucha certera
levantando polvaderal.

Viene de nuevo de Chile
con toda la montonera
esta vez no lo podrán
¡arreamos Varela!

Lo han visto por Guandacol
al curtido y noble gaucho
los hombres se dan la mano
cuando pasa por su lado

Y se queda en sus memorias
la energía de su alma
de la Unión Americana
con la libertad enancada

Ella lo andaba esperando
con una flor en el pelo
que deshojará de amor
el dulce catamarqueño.

Una copla, una guitarra
siempre afilan bien la daga
que empuñará la constancia
de la Unión Americana.

Para el amor y la guerra
siempre basta una esperanza
que se afirmará al galope
de la montonera alzada

Y se queda en sus memorias,
la energía de su alma
de la Unión Americana
con la libertad enancada


7. VIDALITA DE VARGAS
(vidala)

recitado:

La euforia provocada por los últimos triunfos, la certeza de poder aniquilar al santiagueño, llevan al caudillo a cometer un error que resultará fatal para la suerte de la revolución. Dando grupas a su caballo vuelve sobre sos pasos, y al llegar comprende con desesperación que ha sido traicionado. Pero ya la suerte está echada, y en esas condiciones desfavorables, sin agua, mal municionado, no tiene otra alternativa, un campo de un que avanzar sobre los campos de un tal Vargas, donde se encuentran las fuerzas descansadas de Taboada, dos mil ochocientos infantes, y mil hombres de caballería, bien armadas con fusiles modernos, y refrescadas por el agua abundante de aquél pozo.

cantado:

A las tres de la mañana
de aquel 10 de abril salvaje
Las Mesillas ve asomar
a Varela entre el gauchaje
Ay vidalita riojana
sin agua y tanto coraje...

A tres leguas de distancia
allá por Pozo de Vargas
los nacionales lo esperan
comandados por Taboada
Ay vidalita riojana
la traición tiende su trampa...

recitado:

A la una de la tarde
en la tierra calcinada
combate la montonera
con las tropas de Taboada
siete horas ya van luchando
en medio del pedregal
aunque Elizondo arremeta
la batalla sigue igual
ay vidalita riojana
teñida de muerte estás

Negra noche, y los clarines
los silencian los quejidos
llaman a reunir las tropas
porque ninguno ha vencido
Ay, vidalita riojana
cuánta sangre se ha vertido...

recitado:

700 gauchos muertos
en el pedregal tendidos
para alegría de Mitre
¡mal haya con los vendidos!
ay, vidalita riojana
los ingleses han vencido.

cantado:

¡Ay, vidalita riojana!


8. ZAMBITA DE LOS JUANES
(zamba)

recitado:

Un silencio abismal de muerte queda cubriendo los campos del Pozo de Vargas. Allí va el jefe montonero mascando su dolor junto a un reducido grupo de valientes. Y es en Aguango, cuatro días después, donde se entera de la derrota de los cuyanos.
Aunque en retirada, los paisanos del noroeste aún han de hacerle morder el polvo a las fuerzas mitristas: Jáchal, la Quebrada de Miranda, Ciénaga Redonda, serán otros tantos campos donde el triunfo estará de su lado.
Pero la inferioridad de fuerzas, el hambre y la desnudez entre los fríos páramos andinos, lo obligarán a recurrir al amigo gobierno de Bolivia, por ese entonces aliado firme de la causa federal.
Desde Potosí lanzará aquél 6 de diciembre su Manifiesto a los Pueblos de América, denunciando la traición de Mitre a los principios de la Unión Americana; después de reseñar los acontecimientos que conducen a la "guerra del guano" en el Pacífico, y a la guerra de la Triple Alianza; como asimismo el Congreso Americano de Lima, el Manifiesto reitera la necesidad de la unión y la alianza de sus poderes democráticos.
Varela, se pone así nuevamente por encima de todos los caudillos provincianos y lugareños, dejando de lado el concepto de la patria chica, para introducirnos al concepto de la Patria Grande Latinoamericana. Convencido cruzará una vez más La Raya, y sus guerreros batallarán por Tacuil, pasando por Cachi entre aclamaciones populares de adhesión, y llegarán hasta Salta gobernada por los mismos que antes le dieran la espalda a Güemes.
La toma de esta ciudad será efímera: sólo unas pocas horas permanecen las tropas en ella, y sin embargo, estas horas bastarán para tergiversar la historia.

cantado:

Nubes de pólvora y muerte
presagiaron la derrota
aquel 1º de abril
entre armas y lanzas rotas
Nubes de pólvora y muerte

Arredondo y sus fusiles
empañaron la alegría
de los 120 días
de triunfos y algarabía
Arredondo y sus fusiles

Fue en el paso San Ignacio
donde flaquearon las fuerzas
de los Juanes Federales
después de dura pelea
fue en el paso San Ignacio
donde flaquearon las fuerzas

Andan los torpes caranchos
esperando la osamenta
de la Unión Americana
y el legendario Varela
Andan los torpes caranchos

Vaya qué triste destino
le aguarda al noble guerrero
la traición y la pobreza
la soledad y el destierro
Vaya qué triste destino

Fue en el paso San Ignacio
donde flaquearon las fuerzas
de los Juanes Federales
después de dura pelea
fue en el paso San Ignacio
donde flaquearon las fuerzas.


9. CARNAVAL CRUCEÑO

recitado:

Perseguido por su antiguo camarada, el general Navarro, debe retirarse al norte, rumbo a Jujuy, a la cual también tomará entre el júbilo de los partidarios de la causa federal, y luego a Bolivia, dónde entrará como un héroe a Tupiza. Ya la montonera está derrotada, Buenos Aires aliado del Brasil, que esta vez presiona sobre el gobierno boliviano para que participe en la agresión contra el Paraguay. Felipe Varela debilitado ya por su enfermedad, intenta a pesar de todo luchar por la causa federal una vez más, y regresa a dar batalla. El 12 de enero de 1869 sus pocos y pobres gauchos son derrotados en Salinas de Pastos Grandes, y ya todo se derrumba en la vida de este gran hombre.

cantado:

Se van para Bolivia, los veo pasar
entre el viento y la nieve, se van, se van
seiscientos montoneros que volverán
tan sólo por un ideal

Van en busca de armas, pólvora y pan
empecinados por las alturas
pasará justo un año y regresarán
sólo doscientos a guerrear

El Valle Calchaquí recibe veraz
al noble y gran caudillo fresco en su afán
que viene sin recurso en busca de sal
sufriendo y maldiciendo su enfermedad

Y en Pastos Grandes, Salta, le vencerán
las fuerzas centralistas de Corvalán
dolorido y vencido se irá de allí
camino del Potosí...
camino del Potosí...


10. NANTOCO
(canción)

Derrota y pobre, Felipe Varela emprende igual que treinta años atrás el camino del exilio a Chile. Desde la soledad y a pesar de la tisis, aún opinará y dará qué hacer a los enemigos de la causa federal. Con espíritu sereno aguardará el juicio insobornable de la historia, y pedirá a los pueblos la severidad de su fallo al juzgar su conducta.
"Con conciencia tranquila lo aguardo el juicio de la historia, porque jamás he obrado de mala fe, ni pesa en mi conciencia una sola razón, ni liviana, porque yo pueda arrepentirme... no arredrándome en manera alguna las detracciones de mis enemigos, porque el mundo republicano me hará siempre justicia."

cantado:

Se fue quedando
enfermo y solo
allá en Nantoco
lejos de todo

Él que ha luchado
año tras año
por la grandeza
de sus hermanos

Su Patria Grande
y ese gran sueño
que aún guarda el eco
del compañero

Como un cardón
se fue muriendo
entre el galope
de los recuerdos

Hoy esta era
está exigiendo
un tiempo nuevo
como tu tiempo

Pero el futuro
se anda empañando
por la indolencia
de tus paisanos

recitado:

Esta es la historia de un hombre honesto
al que debemos tomar de ejemplo
él lo dio todo para su pueblo
desde el coraje al pensamiento
Hoy está aquí en el recuerdo
como el más joven compañero
no le volvamos a dar la espalda
a esta esperanza palpitante.

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